La celebración marcó el comienzo de un proceso de fe que acompañará durante el año a nuestras y nuestros estudiantes y sus familias, a través de encuentros mensuales centrados en Jesús, la comunidad y la vida espiritual.
Con mucha alegría, la comunidad educativa del Colegio San Luis vivió la primera misa mensual de 4° y 5° básico, dando inicio al camino de Catequesis Familiar de Primera Comunión, una instancia profundamente significativa para nuestras y nuestros estudiantes y sus familias.
La celebración estuvo marcada por momentos especialmente importantes dentro de este proceso formativo y espiritual. Durante la misa se realizó la presentación de las y los catequistas, quienes acompañarán a las familias a lo largo de este camino de fe, así como también la bendición de las Biblias y de los separadores de páginas, signos concretos que refuerzan el sentido de este inicio.
Además, en esta oportunidad se hizo entrega de un cuadernillo bitácora de misa, material que acompañará a nuestras y nuestros estudiantes y a sus familias durante este proceso, permitiéndoles registrar y profundizar la experiencia vivida en cada encuentro.
Este inicio representa un paso importante en la vida pastoral de nuestra comunidad educativa, ya que abre un camino compartido entre el colegio y las familias, poniendo en el centro el encuentro con Jesús y la vivencia de la fe en comunidad. A lo largo de este año se desarrollarán diez encuentros de misa, instancias que buscarán fortalecer la vida espiritual, la reflexión y el compromiso en este proceso de preparación para la Primera Comunión.
Como Colegio San Luis, valoramos profundamente estas experiencias que permiten acompañar a nuestras y nuestros estudiantes no solo en su formación académica, sino también en su crecimiento humano y espiritual. La Catequesis Familiar de Primera Comunión es una invitación a caminar juntos, reconociendo en la fe una dimensión esencial del desarrollo integral de cada estudiante.
Agradecemos a todas las familias, catequistas y equipos que hacen posible este camino compartido, y renovamos la alegría de seguir construyendo comunidad desde la fe, el encuentro y la esperanza.



















