Las y los estudiantes de 5° Básico participaron en una experiencia práctica que los invitó a observar su entorno, medir distancias y reconocer distintos ángulos, descubriendo cómo la geometría está presente en la vida diaria.
Durante la actividad, nuestros estudiantes se transformaron en verdaderos exploradores matemáticos, aplicando sus conocimientos fuera del formato tradicional de la sala de clases y relacionando lo aprendido con los espacios que los rodean.
A través de la observación, la medición y el trabajo práctico, pudieron identificar distintas formas y relaciones geométricas, fortaleciendo sus habilidades de análisis y resolución de problemas.
La experiencia permitió además vincular el aprendizaje matemático con una mirada propia de nuestra formación ignaciana, reconociendo que también a través de la exploración y el conocimiento es posible encontrar a Dios en todas las cosas.
De esta manera, las matemáticas se transformaron en una oportunidad para aprender haciendo, observar con mayor atención y descubrir nuevas formas de comprender el mundo.








